Quiénes somos

Rechnia nace de un problema concreto: conocer, antes de comprar un vehículo en Alemania, su coste real puesto en destino y el precio de venta necesario para que la operación sea rentable.

Por qué existe

Quien importa coches lleva ese cálculo en una hoja de cálculo, en una libreta o en la cabeza. Funciona hasta que deja de funcionar: se olvida una tasa, el transporte se calcula con los kilómetros del coche anterior, o la matrícula temporal caduca sin que nadie lo mire y la prórroga deja de ser gratis.

Nada de eso es un descuido de quien gestiona el negocio: son muchas partidas pequeñas, cada una con su normativa, y se condicionan entre sí. Un programa sí puede sostener ese cálculo sin fatiga.

Cómo está hecho

Ninguna cifra inventada

Si un dato no se puede calcular con certeza, la aplicación lo pide a mano y lo marca como estimación. Nunca presenta con apariencia de exactitud un número que es una aproximación. Vale para los impuestos, para el consumo y para el valor oficial de un vehículo.

Cada número dice de dónde sale

La potencia fiscal calculada se distingue de la copiada de la ficha técnica. El coste de transporte dice si salió de una ruta real o de unos kilómetros escritos a mano. Cuando algo se decide con una cifra, se puede ir hacia atrás y ver por qué es esa.

Tus datos no se mezclan con los de nadie

Cada empresa tiene su espacio: sus vehículos, sus clientes, sus documentos y su propia numeración de facturas. Está comprobado con pruebas que meten dos empresas en la misma base y verifican que ninguna ve nada de la otra.

Lo que no está hecho, se dice

Las pantallas que todavía no tienen datos reales detrás lo ponen por escrito en vez de enseñar un gráfico de muestra. Preferimos una pantalla que reconoce que está vacía a una que aparenta estar llena.

Dónde está tu información

En un servidor propio, no repartida entre servicios de terceros. Las facturas que subes se leen en el propio servidor, sin mandarlas a ningún servicio de inteligencia artificial externo — fue una decisión deliberada por protección de datos, no una limitación técnica. Las claves de pago de las APIs viven solo en el servidor. El recuadro del mapa sí lo carga tu navegador, así que su proveedor ve las coordenadas del punto y tu dirección IP —como en cualquier mapa incrustado—; por eso el resto de consultas de ruta las hace el servidor y no tu navegador.

Los documentos de personal —DNI y contratos— solo los abre quien tiene por qué abrirlos, y cada persona tiene su propia pantalla para consultar lo suyo.

¿Hablamos?

Si gestionas una compraventa y esto describe tu operativa diaria, cuéntanoslo.